miércoles, 15 de enero de 2014

Dakar: las comunidades cuentan cómo fue la golpiza en Rumi Cruz. Contundente comunicado

Corte de ruta (archivo)

Las comunidades e integrantes del Pueblo Kolla, repudiamos el accionar violento e intencionado de las siguientes instituciones del Gobierno: policía de la provincia de Jujuy, cuerpo de infantería, fiscal de turno Carlos Farfán, por la represión ejercida el día 12 de enero del 2014 en contra de lamanifestación de las comunidades del Pueblo Kolla en territorio de la comunidad de Rumi Cruz. De la misma manera, repudiamos a los organismos del Estado como la Secretaría de Derechos Humanos y Gobiernos locales por la inoperancia, la falta de interés por el bienestar de nuestros hermanos, la desatención hacia nuestros reclamos, y el no cumplimiento del respeto de nuestros derechos como Pueblos originarios y derechos humanos en general.
El día 12 de enero de 2014, debido a la realización del evento deportivo y turístico Rally Dakar 2014, realizamos un corte de ruta en el camino que pasa por Rumi Cruz para hacer respetar los derechos colectivos y de preexistencia de los pueblos indígenas y naciones originarias, tales como el derecho a la consulta, al consentimiento previo, libre e informado. Asimismo, el Consejo Departamental de Comunidades Kollas presentó una denuncia – el día jueves 9 de enero de 2014- ante el defensor del pueblo de la provincia de Jujuy para que, ante esta grave vulneración de derechos, realice un recurso de amparo.
La policía local cortó el camino en inmediaciones de la entrada a la comunidad de Tabladitas y prohibió el paso. El argumento de la policía fue, que no iba a pasar el Dakar por allí porque había un corte de ruta y se había reprogramado el circuito. Es decir, la policía ya tenía la información sobre el desvío de camino del Rally, por lo que creemos firmemente que el Gobierno Provincial tuvo intenciones directas de reprimirnos mandando al lugar del corte a la Infantería de la Provincia de Jujuy.
Alrededor de las 8.30 hs del 12 de enero llegaron los policías de Infantería, se dirigieron hacia nosotros y no dijeron que teníamos 10 minutos para desalojar el camino, si no nos detenían a todos. Ante este hecho los hermanos y hermanas comenzaron a explicar por qué nos estábamos manifestando con esta medida. Lamentablemente, no nos escuchaban. El jefe de infantería dio la orden de detención y los policías comenzaron a agarrar de a cuatro a cada uno de los hermanos, tirándolos al piso, golpeándolos, pisándolos, les ponían las esposas y los seguían golpeando. Así comenzaron a llevar a los hermanos hacia la camioneta de la policía. Hermanas y hermanos fuimos intimidados, golpeados, maltratados. Les pedíamos por favor que soltaran y no golpearan a los hermanos, que nos íbamos a retirar, pero los policías estaban empecinados a violentarnos con palos y balas de goma.
Resaltamos que las autoridades policiales no se identificaron ni presentaron orden judicial a pesar de que se les solicito la misma, la respuesta del jefe de infantería fue que “no hace falta la orden judicial de desalojo porque tenemos orden directa del gobierno de desalojarlos por las buenas o por las malas”.
Nos hemos defendido como pudimos de las agresiones verbales, golpes, disparos y burlas de los policías hombres y mujeres que nos reprimían. Luego de detener a los hermanos y a dos hermanas, el jefe de infantería dio la orden de detener al resto cuando llegaron desde Potrero de la Puna más policías, por lo que el resto de los hermanos y hermanas comenzamos a subir los cerros.
Las hermanas y hermanos detenidos fueron: Silvana Ontiveros de la comunidad de Rumi Cruz; Delfín Quipildor, delegado de la comunidad de Rinconadillas; David Torres de la comunidad de Lagunillas de Pozuelos, Armando Quispe, Vice comunero de la comunidad Queta; Elvio Cabrera de La Quiaca; Enrique González, sacerdote; Sotero flores, comunero de la comunidad de Ugchara; Sergio Laguna, Intendente de El Aguilar, Zulma Condori y Sergio González, de radio Luna Azul y comunicador indígena.
Los hermanos detenidos fuimos trasladados en pésimas condiciones, hacinados y sin ventilación, lo cual provoco que las hermanas vomitaran y una de ellas se desmayara en el trayecto Rumi Cruz a Abra Pampa, y cuando se solicitó llevarla de urgencia al hospital, la infantería hizo caso omiso del pedido; asimismo, cuando se llegó a la seccional 16 de Abra Pampa seguimos siendo maltratados y humillados. Como así también denunciamos la violencia de género, abandono de persona al dejar a una mujer sin asistencia a tiempo.
Queremos resaltar que a pesar de todo lo gravemente sucedido, hemos logrado que el Rally Dakar no pase por nuestras comunidades, avasallando nuestra vida en comunidad, nuestra flora y fauna, nuestros sitios arqueológicos y sobre todo, poniendo en práctica y ejerciendo nuestros derechos reconocidos en la Constitución Nacional y en el convenio 169, ratificado en Argentina por la ley 24.071.
Responsabilizamos y denunciamos a los gobiernos, local, provincial y nacional por la brutal represión, persecución y judicialización de los hermanos que defendemos nuestros derechos; y a los organizadores del famoso Rally Dakar y a los empresarios que financian esta actividad, sólo con el fin de garantizar un negocio millonario y permitir que nuestras comunidades y paisajes sean una mercancía turística para unos pocos.
El Estado, de forma sistemática, sigue atropellando a los pueblos originarios, violando los derechos humanos y colectivos,negándose a entregar los títulos comunitarios de los territorios que ocupamos ancestralmente pero realizando acciones concretas dentro de los mismos, como ser los atropellos de la megaminería, la fibra óptica, el gasoducto, etc., en vez de responder a las necesidades básicas de las comunidades en salud, educación, seguridad y comunicación para las comunidades de los Pueblos Originarios.
Exigimos a la justicia que se retiren todos los cargos por los cuales los hermanos fueron imputados como también el cumplimiento por parte del Estado sobre la consulta y consentimiento de las comunidades.
Asimismo, agradecemos a las organizaciones, instituciones y sociedad que se han pronunciado a favor de la KAWSA ante esta lamentable situación.
14 de Enero de 2014. Consejo Departamental de Comunidades Cochinoca – Pueblo Kolla

martes, 14 de enero de 2014

Argentina: A punto de aprobarse nuevo transgénico resistente al 2,4D uno de los componentes de Agente Naranja

“Si quieres ayudar a detener esta aprobación, dirije una carta al Gobierno Argentino solicitando el rechazo al permiso para el cultivo comercial de este evento, o cualquier cultivo transgénico resistente al 2,4 D.”

Argentina está a punto de aprobar la soja transgénica GM 444Ø6 – DAS – 6 desarrollada por Dow AgroSciences Argentina SA , que confiere tolerancia al herbicida 2,4 – D, al glifosato y al glufosinato de amonio, a partir del dictamen positivo que ha dado la CONABIA (Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria) en diciembre del 2013.
El 2,4 D es uno de los componentes del Agente Naranja , un defoliante utilizado durante la guerra estadounidense contra Vietnam.
El 2,4 D es un herbicida más peligroso que el glifosato, por lo que los impactos ambientales y en la salud de este nuevo cultivo transgénico serán aún más devastadores; especialmente teniendo en cuenta que en este nuevo transgénico se han apilado una combinación de herbicidas, con el fin de hacer frente a la emergencia de super malezas en áreas en las que se han utilizado durante muchos años los cultivos RR .
La aprobación de un nuevo OGM en la Argentina bajo la regulación actual de Organimos Vivos Modificados no ha contemplado ningún tipo de participación ciudadana, no tiene en cuenta sus potenciales impactos socioambientales y no considera la acumulación de impactos con el modelo sojero ya impuesto.
Si quieres ayudar a detener esta aprobación, dirije una carta al Gobierno Argentino solicitando el rechazo al permiso para el cultivo comercial de este evento, o cualquier cultivo transgénico resistente al 2,4 D.
MODELO DE CARTA – Agradeceremos enviar copia del mensaje a info@biodiversidadla.org
Asunto: No a la aprobación del cultivo transgénico resistente al 2,4 D
Dra. Cristina Fernández ,
Presidente de Argentina
presidencia@argentina.gov.ar
secretariageneral@presidencia.gov.ar
Estimada Sra. Presidenta :
Le escribo para expresar mi preocupación en relación con la liberación de la nueva soja transgénica 444Ø6 – DAS – 6 desarrollada por Dow AgroSciences Argentina SA, que le confiere tolerancia al herbicida 2,4 – D, al glifosato y al glufosinato de amonio .
Como usted sabe, el 2,4 D es un herbicida más peligroso que el glifosato, por lo que los impactos ambientales y de salud de este nuevo cultivo transgénico serán aún más devastadores, especialmente teniendo en cuenta que en este nuevo transgénico se han apilado una combinación de herbicidas, con el fin de hacer frente a la emergencia de super malezas en áreas en las que se ha utilizado durante muchos años los cultivos RR .
Argentina sería el primer país en aprobar un cultivo con resistencia al 2,4 D, y será muy difícil colocar los granos en los mercados debido al rechazo de los consumidores del resto del mundo para este tipo de cultivos.
La saluda atentamente,
Nombre
País
Organización
Ecoportal.net
Red por una América Latina Libre de Transgénicos (RALLT), Campaña Paren de Fumigarnos y Alianza Biodiversidad

lunes, 13 de enero de 2014

DONDE ESTÁN ? A 12 años de la desaparición, la búsqueda y angustiante espera de familiares de los Gill

Nada se sabe del paradero de José Rubén Gill, su esposa y cuatro hijos. Fueron vistos por última vez el 13 de enero de 2002 en Viale. La causa está paralizada y solo se espera el resultado de un análisis de ADN sobre muestras recogidas hace cinco años en la estancia donde vivían y trabajaban, en Crucesitas Séptima.

A 10 años de su desaparición, ya nadie busca a la familia Gil.

La familia Gill vivía en un establecimiento rural de Crucesitas Séptima y lleva 12 años desaparecida.

“No hay nada más que nosotros podamos averiguar. No sabemos ni a dónde ir a llevarles una flor. Es horrible pasar Navidad y fin de año, más allá de que uno trata de pasarla lo mejor posible”, dicen familiares de la familia desaparecida.
 
Ya pasaron 12 años desde que los vieron por última vez, y aunque se tejieron mil historias, no hay una sola pista sobre qué pudo haberle ocurrido a ese peón rural que vivía con su familia en una estancia en un pequeño pueblo del departamento Nogoyá. Lo que ocurrió con la familia Gill es un misterio, pero también una página negra de la historia judicial entrerriana, por la inacción y falta de compromiso de quienes debieron investigar. 
Rubén Mencho Gill, su esposa Norma Margarita Gallegos y sus cuatro hijos María Ofelia, Osvaldo José, Sofía Margarita y Carlos Daniel desaparecieron un día sin dejar rastros. Sus vecinos los vieron por última vez el 12 de enero de 2002 y al día siguiente estuvieron los seis en un velatorio en Viale, a veinte kilómetros de Crucesitas Séptima. El resto es misterio, desconcierto y mil conjeturas. 
Aunque desaparecieron en enero, la búsqueda comenzó en abril, cuando se radicó la denuncia. Es que recién en ese momento la familia advirtió que hacía tiempo que Rubén, de 56 años, se había ausentado de su trabajo como puestero en la estancia La Candelaria, donde vivía con su esposa, de 26, e hijos. 
El dueño del campo, Alfonso Goette, no dijo una palabra sobre la ausencia de la familia y en la escuela donde la mujer trabajaba como cocinera tampoco lo notaron. El propio Goette dio a entender, meses después de la desaparición de la familia, que podrían haber ido a visitar parientes en Santa Fe o que se habrían marchado en busca de otro empleo en el nordeste, a pesar de que en la casa habían quedado sus documentos, ropas, muebles, electrodomésticos. Eso demoró la búsqueda. Se mencionó que podrían estar en Córdoba, Corrientes, Chaco, también se habló de Brasil y Paraguay. Mientras tanto, la causa estaba caratulada como una simple averiguación de paradero. 
Con el tiempo, el irascible alemán que empleaba a Mencho Gill en su campo, se volvió el centro de la investigación, pero el juez Jorge Sebastián Gallino nunca pudo reunir elementos que comprometieran su situación. 
Tiempo perdido. Hace cinco años, siete después de la desaparición de la familia, se realizó un minucioso rastrillaje en el campo donde trabajaba y vivía la familia. Peritos judiciales y expertos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) detectaron la presencia de rastros de sangre y cabellos, pero en el laboratorio no se pudo determinar que pertenecieran a los Gill, dado que la evidencia se estropeó por el paso del tiempo. 
“Aquellos estudios no permitieron determinar si se trataba de sangre humana y mucho menos a quién pertenecía”, explicó a EL DIARIO el abogado Maximiliano Navarro, que representa a María Delia Gallegos, la madre de Norma. “Ahora se pidió otro análisis de ADN sobre las muestras que se recogieron aquella vez en La Candelaria y esa prueba está pendiente”, agregó el letrado. 
El abogado recordó que en 2010 José Rubén Gill, su esposa y los cuatro hijos aparecieron en los padrones de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, aunque enseguida se aclaró que se trataba de “un error del sistema” que los había dado de alta en forma automática. “De todas maneras, la familia sigue en los registros de personas extraviadas, se realizan entrecruzamiento de datos y los organismos oficiales están pendientes de que surja algún movimiento”, confió Navarro. 
El año pasado, María Delia consultó con una vidente, que le señaló un lugar donde estaría enterrado el cadáver de Mencho Gill, en un campo cercano a La Candelaria. Se hicieron rastrillajes y excavaciones, pero tampoco hubo novedades. 
Así las cosas, está claro que la suerte de la familia de Gill no forma parte de la agenda de prioridades de las autoridades públicas. No hay alusiones al caso en los discursos oficiales ni circulan fotos de los desaparecidos. La familia reclamó durante mucho tiempo, en vano, que se imponga alguna recompensa para quien aporte datos sobre el destino de los seis desaparecidos. Otto Gill, hermano de Mencho, murió hace un tiempo sin saber qué pasó con la familia. El resultado de tanto desinterés es conocido: no hay un sólo dato que permita conocer qué pudo pasar con ellos. 
A 12 años de la desaparición de seis integrantes de la familia, Navarro fue claro: “La causa está en un punto muerto, no hay nada nuevo, ninguna pista. Todo aquello que se perdió de hacer en forma inmediata, hoy no se puede reconstruir. Quizás el resultado sería otro si se hubiese actuado inmediatamente”, sentenció.

CUALQUIER DATO O INFORMACIÓN CONTACTARSE CON : 

.missingchildren.org.ar, mail: info@missingchildren.org.ar , telf.0800 333 5500 o   011 5276 0147

redsolidaria.org.ar , mail: hola@redsolidaria.org.ar  telf.  (11) 4450-8204

sábado, 11 de enero de 2014

Imágenes del tornado que azotó a Chajarí, Entre Ríos.















Teniendo en cuenta los daños ocurridos en nuestra ciudad este viernes con el paso del tornado por Chajarí, los lectores de CHAJARI AL DIA  enviaron fotos realmente impresionantes del momento en el que  se armó la masa de viento que arremetió contra Chajarí pasadas las 19 horas del viernes. Estas fotos son tomadas por Diego Bailón en la zona de proximidad de Mocoretá, a pocos kilómetros del acceso a Chajarí. 


































Siguen apareciendo daños y se conocen más roturas importantes por el paso de tornado por Chajarí, si bien dentro de la ciudad hubo daños importantes con el viento que se registraba a más de 106 km por hora, en la zona de la autovía 14 las imágenes demuestran que el viento pudo haber sido incluso mayor, con daños totales en silos, cartererías, viviendas y demás.  
Fuente: http://www.chajarialdia.com.ar

jueves, 9 de enero de 2014

Los niveles de CO2 superan los 400 ppm y el salto de la humanidad hacia lo desconocido

“No sobrevive la especie más fuerte, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta”.
Charles Darwin.

“Nos reunimos con el peso de dos realidades sombrías: somos los primeros humanos que respiran 400 partes por millón de CO2 con cada inspiración (...) lo segundo es el devastador impacto del Tifón Haiyan”.
Christiana Figueres, Secretaria General de la Convención Marco de las Naciones Unidas. Palabras pronunciadas en la inauguración de la XIX Cumbre del Clima, reunida en Varsovia.

El jueves 9 de mayo de 2013 ha sido una fecha trágica para el presente y el futuro inmediato de la humanidad, porque ese día se rebasó la cifra de 400 partículas por millón (400 ppm) de dióxido de Carbono (CO2) en la atmósfera, lo que constituye, sin exageración alguna, un salto hacia lo desconocido, a un punto de no retorno, porque el fatídico jueves mencionado se ha consumado una alteración de los grandes equilibrios climáticos y ecosistémicos del planeta, de un alcance negativo verdaderamente imprevisible. Como lo ha dicho el climatólogo Ralph Keeling: “Se siente como si estuviéramos en el paso entre el pasado y el futuro. Estos hitos son como el cambio de milenio. Sabes que vas a llegar ahí, pero siempre lo ves lejano, en el futuro. Y ahora, aquí estamos, transitando a una nueva era”.
Este lamentable acontecimiento no recibió ninguna cobertura mediática, como si fuera una simple anécdota. Aunque no se le haya dado el despliegue que amerita, rebasar la cifra de 400 ppm constituye un acontecimiento de las mismas proporciones que el lanzamiento de la primera bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945, con lo que se abrió el camino a la proliferación nuclear y a la posibilidad de destruir el mundo no una sino varias veces. Los dos hechos marcan un punto crítico, en el verdadero sentido de la palabra, en la historia del género humano, lo que amerita hacer unas breves consideraciones respecto a lo registrado en el reciente mes de mayo.
La noticia y su significado
En la isla de Hawái existe desde 1958 una estación de monitoreo que registra en forma permanente el nivel de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. En el año mencionado el científico estadounidense Charles David Keeling comenzó a medir el dióxido de carbono en el monte Mauna Loa, en un lugar que se encuentra localizado a miles de kilómetros de las grandes ciudades. La medición que se ha llevado a cabo en forma meticulosa desde entonces se registra en lo que se conoce como la “curva Keeling”, en la que se indica que desde 1958 los niveles de CO2 han aumentado año tras año. Mientras que en 1958 el CO2 estaba en 316 ppm, se llegó a la fatídica cifra de 400 ppm este año, lo que se explica por un incremento sostenido desde la década de 1950 hasta el presente, cuando paso de un crecimiento anual de 0.7 ppm a 2.1 ppm en los últimos 10 años. (Ver gráfica). 

Estas cifras adquieren más sentido si se recuerda que antes de la era industrial los niveles de CO2 rondaban la cifra de 280 ppm. Lo que resulta significativo estriba en que durante varios millones de años los niveles del CO2 jamás alcanzaron 300 ppm y en la actualidad están aumentando 75 veces más rápido que en el tiempo preindustrial. Además, el CO2 es el principal gas de efecto invernadero (GEI) y en la medida en que se incrementa su acumulación en la atmosfera calienta la tierra y modifica el complejo sistema climático del planeta.
Tan significativo es el dato de 400 ppm que la última vez que se alcanzó esta concentración de CO2 fue hace unos tres millones de años, cuando el clima de la tierra era más cálido y nuestros antepasados ni siquiera existían, si se recuerda que la especie Homo sapiens sapiens apareció hace sólo 200 mil años. En ese momento, en el Ártico no había hielo, Groenlandia estaba poblada por bosques y el nivel del mar se encontraba entre 20 y 30 metros por encima de su nivel actual.
En pocas palabras, el capitalismo en contra de lo que se cree -que es el mejor de los mundos posibles y se encuentra en una fase posmoderna- ha creado un ambiente prehistórico, en el cual la especie humana enfrenta riesgos enormes y catastróficos, porque como lo ha dicho James Hansen, el científico de la NASA que advirtió hace dos décadas sobre la necesidad de estabilizar las emisiones de CO2: "Si la humanidad desea preservar un planeta similar a aquel en el que las civilizaciones se desarrollaron y al que la vida en la Tierra está adaptada, debemos de reducir las emisiones hasta un máximo de 350 partes por millón".
Causas
Si bien es cierto que desde mediados del siglo XVIII, cuando se inició la Revolución Industrial, se ha presentado un incremento de CO2, asociado al uso del carbón al principio, en el último medio siglo ese aumento ha rebasado las cifras históricas conocidas, lo que coincide con la expansión mundial del capitalismo y del imperialismo, que viene acompañado de un estilo de producción y consumo que se basa en el petróleo, el automóvil y el despilfarro energético a vasta escala, para beneficio de una porción reducida de la población en cada país y a nivel planetario. Porque los GEI provienen de quemar combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural), de talar y quemar bosques y madera, de la agricultura a gran escala y del consumo de carne, entre las razones principales.
Aunque están claramente establecidas las causas del trastorno climático y los responsables –en primer lugar los países imperialistas, encabezados por Estados Unidos, y las grandes compañías multinacionales-, nada indica que en la actualidad vaya a cesar el consumo desaforado de energías fósiles, ni que se reduzca la deforestación, o el consumo de carne. Por el contrario, y como aquel suicida que se encuentra al borde del precipicio y acelera la carrera para llegar más rápido al vacío, el capitalismo incentiva la producción y consumo de automóviles, aviones, barcos trasatlánticos, computadores, celulares y todo tipo de objetos innecesarios, que requieren que se extraigan más petróleo, minerales y materia de lo profundo de la tierra y de los mares. Por eso, incluso ahora en forma absolutamente irracional acude a técnicas terriblemente destructoras y contaminantes como la de la fractura hidráulica (fracking), para sacar hasta la última gota de petróleo donde quiera que se encuentre, sin medir en las consecuencias que eso pueda tener sobre las reservas de agua y los ecosistemas.
En suma, nada indica que el ritmo del crecimiento económico se detenga en el capitalismo, lo cual significa que los 400 ppm van a ser rebasados rápidamente en los próximos años, hasta alcanzar los 450 ppm o más, con la alteración climática que eso conlleva, que puede elevar las temperaturas hasta más allá de los 4 grados centígrados, lo que podría considerarse el verdadero Armagedón climático.
Consecuencias
Todo lo que se ha venido comentando se manifiesta en forma concreta y dramática en todos los fenómenos de trastorno climático que hemos venido viviendo en Colombia y en el resto del mundo en los últimos años. Entre esos fenómenos sobresalen grandes inundaciones, sequía y aridez, incremento en el número y potencia de huracanes, ciclones, tornados y tifones, pérdida de cosechas, escasez de agua, destrucción de ecosistemas, extinción de especies y reducción de la biodiversidad. Todo esto, desde luego, viene acompañado de la muerte de miles de personas, generalmente los más pobres entre los pobres.
Para solo mencionar un ejemplo, los científicos han establecido que los 360 ppm de CO2 es el límite de sobrevivencia de los arrecifes de coral, lo que indica que estos sistemas van a desaparecer en las próximas décadas, puesto que la temperatura de los océanos ha aumentado en 0.67 grados centígrados en el último siglo, lo cual blanquea los corales debido a la muerte de las algas fotosintéticas que les proporcionan energía.
Por ello, la cifra nefasta de los 400 ppm es inquietante para los habitantes de las islas y comunidades costeras de baja altitud que viven en carne propia lo que es el trastorno climático, ya que soportan el aumento del nivel del mar, los ciclones y la reducción del manglar.
De la misma forma, el trastorno climático ya tiene un efecto negativo en los suministros alimenticios, por el aumento de las sequías en algunos lugares y de las inundaciones en otros. Al respecto, algunos estudios recientes han comprobado que la sequía en Somalia en el 2011, en la que murieron unas 100 mil personas, ha sido resultado del calentamiento global.
Como para que no queden dudas de lo que significa el brutal trastorno climático y sus efectos devastadores solo basta recordar lo sucedido en Filipinas en noviembre, cuando un tifón de magnitud cinco –la máxima alcanzada-, que fue bautizado con el nombre de Haiyan, arrasó con todo lo que encontró a su paso, murieron diez mil personas, en su mayoría pobres, y dejo a otros miles en la miseria.
¿Qué nos espera?
El oceanógrafo Ralph Keeling declaró que "las 400 partículas por millón deberían servir para hacernos despertar" y "todos deberíamos apoyar en este punto la transición a las energías limpias para reducir las emisiones de gases invernadero, antes de que sea demasiado tarde para nuestros hijos y nuestros nietos". Ojalá fuera así, porque ahora el asunto es, literalmente hablando, de vida o muerte, algo así como el réquiem para una especie por culpa de un sistema, el capitalismo.
Esto indica que en estos momentos es más necesaria que nunca una lucha frontal contra el capitalismo, en el que se conjugue un programa social con otro de tipo ambiental. Los dos, ante la trágica noticia comentada en esta nota, no pueden disociarse, porque el anticapitalismo de nuestros días precisa, urge, detener el vuelco climático, y eso solo puede conseguirse con un proyecto ecosocialista que abandone el modelo energivoro del capitalismo, impulse energías renovables y proponga otro modo de producción y de vida. Porque ahora si es más claro que nunca que necesitamos otra organización social radicalmente distinta, porque la que conocemos no lleva inexorablemente al desastre.

miércoles, 8 de enero de 2014

Monsanto: Justicia falló a favor de los ambientalistas de Malvinas Argentina, Córdoba.

imagen

La Cámara de Trabajo ordenó frenar la construcción civil de la planta de Monsanto. Además instó al municipio abstenerse de emitir algún tipo de autorización hasta que se complete el estudio de impacto ambiental. Vecinos y ambientalistas festejan en Bv. Illia y Balcarce.

La Sala Segunda de la Cámara del Trabajó falló este mediodía a favor de los ambientalistas y vecinos de Malvinas Argentinas, que habían presentado una apelación para frenar la construcción de la planta de Monsanto en esa localidad cordobesa.
Según confirmó Gastón Mazzalay, miembro de “Malvinas Lucha por la Vida” a LA MAÑANA Digital, la medida prevé “que se suspendan los efectos de la Ordenanza 808 de la Municipalidad de Malvinas Argentinas, que autorizaba la obra civil de la empresa Monsanto”.
Además, ordenó al municipio a abstenerse de emitir algún tipo de autorización hasta tanto se complete el estudio de impacto ambientaly las debidas audiencias públicas que prevé la Ley. “Estamos festejando aquí en Bv. Illia y Balcarce. Por ahora, ganamos”, dijo Mazzalay.
Vigilia del fallo
Vecinos de Malvinas Argentinas, asambleístas y organizaciones sociales se concentraron desde las 11:00 frente a la Cámara del Trabajo (Bv. illia y Balcarce)
“Nos movilizamos a la Cámara de Trabajo en la calle Balcarse y Bv. Illia, cerca de la Estación de Ómnibus. Allí se leerá la sentencia (…) Hemos tenido tantas idas y vueltas con la Justicia que uno ya la mira con recelo. A pesar de todo eso, seguimos confiando en la Justicia y nos da esperanza que levanten la feria para responder el amparo”, informó Vanesa Sartori, integrante de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida.
En diálogo con Radio Universidad, Sartori reflexionó: “Sabemos que esto es una parte de la lucha, que tiene varias aristas, y que la resistencia de los vecinos contra Monsanto es mucho más grande de lo que pueda decir hoy la Justicia (…) Existe una Ley Nacional de Ambiente que está siendo violada y esa es la base de nuestro reclamo”.